Los conejos mascotas se pueden alojar en interior o exterior.

En interior necesitarán una jaula con bandeja en la parte inferior que se pueda separar fácilmente de la parte superior para su limpieza, y una parte superior de reja. A mayores necesitarán un bebedero de biberón, un recipiente bajo y ancho para el pienso, verdura y fruta y un henero que puede ser prescindible dependiendo del animal, un comportamiento muy típico de muchos conejos es pasarse largos períodos de tiempo comiendo sobre el heno y defecando a la vez. Si a estos conejos les ponemos un recipiente para el heno en el interior de la jaula se nos acumularán los excrementos rápidamente. También sería recomendable que tuvieran un alojamiento cubierto que a la vez puede servir de enriquecimiento ambiental, como casas de heno trenzado con las que pasan el tiempo destrenzando el heno y comiéndoselo. El substrato más adecuado en el mercado actual es el papel prensado, también podemos usar heno en toda o parte de la jaula. Las medidas mínimas de la jaula tomando como referencia al propio conejo serían aquellas que le permitieran dar 3 saltos de largo, uno de ancho y una altura que permitiera al animal ponerse de pie sin dar en la parte superior. Los conejos alojados de esta forma necesitan hacer ejercicio y estar estimulados psíquicamente con lo que deberemos sacarlos al menos un par de horas al día. Puntualmente deberemos sacarlos al exterior para que se beneficien de la luz solar directa (sin filtrar) y evitar problemas de calcificación.

Para alojar conejos en exterior deberemos hacernos con un cercado  lo más amplio posible y cerrado por la parte superior, preferiblemente con una lona para evitar ser detectados y predados por aves de presa, gatos, gatos monteses y demás (esto llega a ser muy habitual en zonas concretas como urbanizaciones del SO  de Madrid). El resto de accesorios no difieren del alojamiento indoor.

Otra forma de alojarlos en exterior sería directamente sueltos con matorrales y arbustos en su zona y si puede ser con césped y “hierbas salvajes” mejor, evidentemente el riesgo de fuga o predación es mucho mayor. Ciertos estudios (Harcourt-Browm, 2001) muestran que los conejos así mantenidos presentan unos recuentos celulares de las series rojas y blancas mayores que los alojados de otras formas, indicando un mejor estado de salud de los animales.

Lo más crítico para los animales alojados en exterior es la climatología, deberemos procurar siempre que no se mojen ni ellos ni el substrato y vigilar estrechamente las temperaturas, los conejos soportan relativamente bien el frío y mal el calor, su rango de temperaturas ideal está entre 15-20o , siendo los golpes de calor relativamente frecuentes a partir de 27o . En verano cuando las temperaturas ronden este valor deberemos trasladarlos a zonas más frescas (garajes, cobertizos o al interior de las casas) y en inviernos proveerles de puntos de calor a través de lámparas caloríficas o incluso mejor alojarlos en interior, ya que se podrían producir quemaduras o electrocuciones con sistemas eléctricos de calor. También habrá que evitar exponerlos a corrientes de aire que puedan romper el aislamiento exterior que les proporciona su capa.

Los conejos son muy sociables y lo ideal sería mantenerlos en grupos de dos o tres individuos, a ser posible desde muy jóvenes para evitar problemas de agresividad y territorialidad con los nuevos compañeros. Si quisiéramos añadir un nuevo miembro en edad adulta deberemos seguir las recomendaciones para otras especies, como juntarlos es lugares neutros desde el punto de vista territorial para todos los individuos, no obstante no siempre se consigue introducir con éxito un nuevo miembro en el grupo. A pesar de ser sociables y gregarios también s adaptan bien como mascotas únicas, aunque deberemos de interaccionar más con ellos y proveerles de más juguetes y pasatiempos.

Como enriquecimiento ambiental podemos usar los alojamientos de heno ya descritos, tubos de rollos de papel higiénico o de cocina, pelotas de materiales seguros diseñadas para gatos…una de las cosas que más tiempo les lleva a los conejos en la naturaleza es forrajear, no estaría mal para su equilibrio psíquico ponerles una gran cantidad de substrato y esconder pequeños trozos de golosinas entre el mismo (como granos de pienso o trozos pequeños de verdura y esporádicamente fruta) para fomentar este aspecto de su etología y conseguir un animal equilibrado con pautas de conducta similares a las expresadas en la naturaleza. También podemos esconder pequeños premios dentro de los tubos de papel o en pequeños recipientes para fomentar su curiosidad y búsqueda de alimento.

Los túneles de lona o plástico simulan madrigueras que son especialmente indicadas para hembras por sus implicaciones maternales.

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